Categoría: ENCUENTROS EN LA DECIMONOVENA FASE
4 Abril 2006
-Estamos viviendo momentos gloriosos para la televisión contemporánea y si alguien sabe de alguna droga más adictiva que nuestro show, que me la traiga ipso facto.
Suenan las trompetas, y vemos al Sultán de Cabanillas sentado en el suelo, con las piernas cruzadas en actitud de meditación, Carola le mira sin decidirse a interrumpir ese éxtasis, resuelve esperar, es lo más prudente, se prepara una raya, y cuando se acerca para esnifarla el Sultán abre un ojo, es suficiente, Carola desiste, sabia decisión, nos está sorprendiendo Carola, demuestra tener cierta sensatez, las apuestas estaban no muy a su favor. Parece ser que el Sultán ha entrado en una especie de trance sicótico, sin duda debido a la ingesta masiva de alcohol y cocaína, Michel decide arriesgarse y pide al equipo técnico un bate de béisbol, se dispone a materializar su venganza por el oprobio al que le sometió anteriormente el Sultán, se acerca caminando de puntillas, mirando al público con una risilla maliciosa y rogando el máximo silencio a todos con un dedo sobre sus labios, levanta el bate, se dispone a destrozar la cabeza del Sultán de Cabanillas, ante la atenta mirada de los espectadores, ha llegado la hora de la verdad grandísimo hijo de puta, piensa para sus adentros, se dispone a golpear cuando el Sultán, sin abrir los ojos le encañona con su revolver, que recordemos decidió tener siempre a mano, y sin dudarlo le dispara, el pobre Michel cae al suelo como un saco de patatas, ya no tiene cara, Carola se lanza a los brazos del Sultán, y le dice cuanto le quiere, que tenía miedo de perderle y tonterías por el estilo, ya se sabe cuando una loca se acaramela puede resultar absolutamente intolerable, el Sultán la aparta de una manotazo, se levanta, da dos vueltas alrededor del púlpito, lleva el revolver en su mano derecha y el bate de béisbol del desaparecido Michel en la otra, arrastra a Carola que se ha agarrado a su pierna derecha, enfurecido exige que le traigan otro orinal lleno de wisky, se retrasan en traerlo, nadie quiere acercarse al Sultán en estos momentos, no mientras tenga balas en su arma, y le quedan cinco aún, esta que hecha humo, su rabia crece exponencialmente, dispara tres veces contra el cuerpo de Michel, aúlla amenazando a la humanidad entera, ¡por Dios que alguien le lleve ese maldito orinal!, la señora de la limpieza es la encargada de la misión casi suicida, lleva el orinal en una mano y una escoba en la otra, si se ponen feas las cosas de poco te servirá tu escoba, a no ser claro está que sepas karate, ofrece el orinal al Sultán con una esplendida reverencia, este lo coge da un largo trago y besa suavemente la mano de la señora de la limpieza a la vez que se inclina ante ella como si de la realeza se tratase, la valiente mujer se retira ruborizada, los colores se le han subido a las mejillas, ha sido ascendida por decreto a reportera en zona de guerra, Carola mira celosa la escena y jura vengarse de la señora de la limpieza, así es el mundo del espectáculo, celos, envidias, enemigos mortales, lo normal. El Sultán levanta amablemente a Carola, empieza a dar miedo tanta caballerosidad, y la acompaña a su silla, después él hace lo propio.
-Y bien querida, ¿tal vez deberíamos continuar con la entrevista? ¿No hay nada que quieras preguntarme?
Carola duda, balbucea ente sollozos de odio y despecho, tímidamente cacarea algo.
-Si, hay algo que quisiera decirle Cabanillas.
-Adelante mi niña, estoy en tus manos.
-¡Le amoooo!, soy toda suyaaaa.
-¡Jajajajajajaja!
El Sultán se ríe, ríe con una mueca aterradora en su cara, tanta amabilidad no era un buen augurio. No olvidemos que aún le quedan dos balas en el revolver, Carola se la esta jugando, y pensar que confiábamos en su buen criterio.
-Necesito urgentemente un desatascador de retretes, a poder ser ya usado. Soy un hombre de palabra, no lo duden.
Que alegría, que alboroto, al fin podremos ver como extrae las tripas por el ano a la dulce Carola, es lo menos que puede hacer tras habernos privado de una forma tan inesperada el poder visionar lo que hubiera sido sin lugar a dudas un gran espectáculo: Michel haciéndose el Hara Kiri in memoriam de su amado Jhonny. Carola se encuentra en un extraño batiburrillo de sentimientos y sensaciones, por una parte, es natural, tiene un miedo atroz, por otra parte, su coñito se lubrica a la velocidad de la luz, a la vez se siente orgullosa, será ella y solo ella, perdón más bien su ano y sus tripas, el centro de todas las miradas, ójala mis padres me estén viendo, piensa, estarían orgullosos de mí, y a la vez siente algo de pudor, ella fue educada en un colegio de pago, y claro, estas exhibiciones no proceden en ciertos ambientes, pero es una profesional, eso es indudable y como tal se la recordará.
-Acercate preciosa, vamos ven con papá.
Carola sólo acierta a proferir sonidos incoherentes, por ejemplo: mmmm, aahhh, sssiii, uffff, esta muchacha está faltal, liquidos viscosos resbalan por sus piernas, y parece que vuelve a orinarse encima, esto ya es preocupante, tal vez debería hacerse mirar las causas de semejante incontinencia.
-Muy bien mi niña, muy bien, ahora ponte a cuatro patas mientras papá te levanta la faldita, y no temas puedes hacer todo el pipí que quieras, ¡a ver hijos de la gran puta!, ¡una palangana!, no quiero que se derrame ni una gota, después todo este orín se servirá en copas de champagne al público presente.
Una gran ovación en agradecimiento al detalle del Sultán para con el auditorio, estas cosas no tienen precio, llegan al alma y tocan la fibra sensible de cualquiera por más canalla que sea. Sin lugar a dudas el Sultán es lo que es y está donde está por estas pequeñas cosas, sabe como ganarse la amistad y el respeto de quienes le rodean, es incuestionable. Traen la palangana y la situan bajo el coñito de la hermosa Carola, ¡esta mujer es un manantial!, el Sultán abre bien las nalgas de la muchacha, escupe en el agujero del ano, mete un dedos, dos, tres, hasta cuatro dedos, mientras Carola chupa una sonda con agua, la cuestión es no parar de mear mientras dure la función, el Sultán hace un gesto y pide le traigan el sombrero de cow boy que Herr Gunter dejó olvidado tras su precipitada huida, se lo pone se baja los pantalones y penetra por el culo a Carola, ella sigue meando.
-¡Arree!, ¡arreeeeee¡
Grita el Sultán mientras desgarra ese angelical ano, angelical hace dos minutos, ahora es un ano demoníaco, que traigan más agua o Carola se nos deshidrata, no para de mear, es algo fuera de lo común, millones de teleespectadores por una cuestión de ósmosis se levantan y corren atropelladamente a los urinarios más próximos, los que no quieren perder detalle se lo hacen encima frente al televisor.
-Y ahora querida llegó el gran momento. ¿Estás preparada?
-Lo estoy Cabanillas, lo estoy.
El Sultán coge el desatascador coloca un garfio en la punta del palo de madera y lo introduce entero hasta la parte de goma en el trasero de Carola, ¿tal vez pensaban ustedes que el método seria por succión?, que poco conocen al Sultán de Cabanillas, que poco lo conocen, menea el palo en circulo, adentro y afuera, háganse la idea que el palo es una caña de pescar y él va en busca del gran azul, el viejo y el mar a todos nos viene a la memoria.
-Aaaagggg, bastaaaaa.
Grita Carola.
-Ha cesado de orinar, pongan la palangana delante de su cara y que alguien la ahogue, por cierto necesito otro recipiente más para depositar mi captura, sospecho será abundante.
Aparece de nuevo la señora de la limpieza, entrega al Sultán una segunda palangana, y recoge la primera, entonces coloca longitudinalmente el palo de su escoba detrás de la nuca de Carola y empuja hacia abajo hasta que su cara queda sumergida en la cubeta rebosante de sus propios orines, a fin de cuentas la escoba sí era una arma letal en manos expertas por lo que se puede apreciar, Carola se mueve con frenesí, mueve sus manos como si fueran alas de colibrí, ¡caramba unos versos!, y patalea entorpeciendo las maniobras del Sultán, instantes después Carola descansa en paz, la venganza de Carola ha sido inversamente proporcional, entonces comienzan a brotar de su trasero cual flor en primavera varios kilómetros de tripas, que son recogidas en el recipiente colocado para tal fin, estas tripas se servirán después, también entre los asistentes, que por cierto aplauden, silban, lanzan vítores y algunos atrevidos y atrevidas incluso piropos al Sultán y a la señora de la limpieza.
-Acuérdate querida Carola este es tu tributo.
La dirección del programa se tira de los pelos, tres bajas, de momento, una sola jornada, se han puesto alto el listón. La música suena, los aplausos son demoledores, Jericó es el canto de un jilguero, la señora de la limpieza levanta su escoba en señal de triunfo, una gladiadora, no se da cuenta pero el Sultán la apunta con su revolver por la espalda y dispara, en verdad fue una gran reportera en zona de guerra, solo queda una bala, ya veremos, siguen saliendo cosas, más y más, ¡otra palangana por favor!, todas las cámaras son para él, llena la segunda, y aprovechando que tiene la polla de granito pide voluntarios entre el público para que rematen la faena, salen varios voluntarias y voluntarios, pero finalmente determina cascársela él mismo, no se fía, es natural, seis horas después lanza un alarido.
-¡AAHHHHH!
Y se corre sobre las palanganas que contienen las entrañas de Carola, dos asistentes del programa acuden a la llamada del Sultán, cogen los recipientes con las tripas, el que contiene el orín es recogido por el mismísimo Sultán, se acercan los tres al público y lanzan sobre ellos el recuerdo de Carola, es la apoteosis, una orgía bíblica, empujan, golpean, enseñan los dientes, estiran, muerden, lamen, todos quieren comer y beber, todos necesitan participar, cualquier inmutable sería devorado. El Sultán de Cabanillas se ha subido los pantalones, tiene el revolver en su mano derecha, mira al tendido y sonríe, está sólo en el escenario, pero nadie se fija ya en él, hay otro espectáculo mejor, el público es el ESPECTACULO. Da media vuelta, desaparece tras unas cortinas y suena un disparo.
Pan y circo.
Esas pollas y tu culo.
Ya se sabe.
Normal.
Todo está bien.
FIN
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3 Abril 2006
Por los altavoces instalados en el estudio y para todos los espectadores una voz nasal anuncia un breve receso, en el cual disfrutaremos de la actuación del más famoso e insólito número de faquirismo, les mostraremos una exposición de orejas colgadas con pinzas en los tendederos de un barrio suburbano (orejas traídas por nuestros valerosos soldados de la última guerra para liberar a esos salvajes indecentes del mundo no civilizado, soldados que hoy por hoy están en el paro, esperemos haya otra guerra de inmediato), y por último daremos paso al peor cantante del mundo.
Sale a escena Michel que anuncia la aparición del Fakir Necro Filippo.
-Señoras y señores ante ustedes y en exclusiva confederacional: el inigualable, el inimitable, el insondable, el insoportable ¡FAKIR NECRO FILIPPOOOO!, un fuerte aplauso por favor.
El entregado público se desgañita aplaudiendo, mientras la señora de la limpieza recoge las uñas que se caen al suelo.
Sale al escenario, que es un ring de boxeo, el Fakir Necro Filippo seguido a prudente distancia de un elegante notario.
-Señoras y señores están ustedes a punto de presenciar una proeza sin parangón, una hazaña que sin lugar a dudas a unos les producirá horror y a otros les excitará hasta el delirio, advierto al público presente y a los teleespectadores no traten de imitarme, lo que van ustedes a tener el placer de ver es fruto de largos años de entrenamiento y de la aplicación práctica de las enseñanzas que recibí durante mi iniciación y posterior ascensión al Nirvana, en monasterios tibetanos, repito nadie está preparado ni física, ni mental, ni espiritualmente para alcanzar el estado de perfección en el que me encuentro. A continuación el notario dará fe, certificará que lo que acontecerá en breve en solo producto de mi entrenamiento, y no cabe dudar de la veracidad y singularidad de mi propuesta.
El Notario avanza dos pasos, abre su maletín, saca un cilindro de aluminio, desenrosca la tapa del mismo y de él extrae un pergamino, lo desenrolla y se dispone a leer.
-Afirmo, confirmo, certifico y doy fe que la dieta seguida por el señor Fakir Necro Filippo durante el periodo de los últimos seis meses hasta la fecha de hoy ha sido única y exclusivamente de legumbres y caviar iraní, en cuanto a la ingesta de el líquido elemento se ha limitado a beber gaseosa, así queda redactado y firmado con mi sangre y empapado con mi semen para tranquilidad de la humanidad en todos sus aspectos.
-Muy amable señor notario, y sin más demora demos paso al espectáculo, necesitaría un poco de silencio por favor.
Se hace el silencio en el plató, ante la mirada atónita de los congregados el Fakir Necro Filippo se baja los pantalones, se pone en cuclillas y empieza a entonar un extraño cántico, sin duda milenario y de oscuro significado.
-Omm, jalamm, buba, bumba, beee, ¡ZASCA!, buba, bumba, beee.
Empiezan a salirse los ojos de las órbitas de algunos espectadores y ruedan por el suelo del plató como si fueran canicas de colores, la señora de la limpieza que está en todo, los recoge y se los come, la buena mujer sin duda ignora el alto contenido en colesterol de su ágape, menudo infarto le espera.
El artista ahora gruñe y suda la gota gorda.
-Mmmmm, pfff, aagggg, uffff.
Se le escapa un pedo.
-Uffff, yaaa, casiiii, voyy, mmmmm.
¿Pero que diantre es esto? Esta cagando botellas de vidrio, clavos, cuchillas de afeitar, ¿pero? ¡no es posible! ¡Esta cagando una espada samurai!
-No pierdan detalle, ahora viene lo mejor, apaguen las luces, quiero un foco para mí, y ruego silencio.
Un foco ilumina al Fakir Necro Filippo, silencio absoluto, tensión, el fakir lanza un alarido, un chillido que hace que varias damiselas se desmayen y otras se corran, y entonces se produce el milagro: ¡esta cagando un mosquetón español del siglo XVIII y listo para disparar!, ¡esto es inaudito!, el público estalla en sonoros ¡Aaahh y ooohh! de admiración, y los aplausos obligan a nuestra Carola a sacar dos tampones y ponérselos en los oídos. El Fakir Necro Filippo se levanta de un salto, coge el mosquetón y le dispara a un técnico de sonido, se sube los pantalones, saluda al respetable juntando las palmas de sus manos e inclinando levemente la cabeza, se tira un sonoro pedo y se va por donde ha venido seguido del notario.
Entre tanto el Sultán de Cabanillas está siendo reanimado, se ha bebido el orinal entero y al parecer ha sufrido un desvanecimiento, le inyectan cocaína por la vena.
Michel sale a escena y se planta en el ring, un tanto incrédulo a tocar y palpar todo lo cagado por el virtuoso cagador, y por su cara de asombro todos entendemos que no ha habido trampa ni cartón.
-¡Asombroso!, ¡fantástico!, la espada samurai con permiso de ustedes me la quedo, nunca se sabe cuando te puede hacer falta. ¡Atención!, ¿si?, me comunican que nuestra unidad móvil ya esta preparada, ¿hola Jhonny, me recibes?
-Alto y claro Michel.
-¿Cuéntanos, donde te encuentras?
-Hoy hemos venido a uno de los barios más deprimidos de la ciudad y me atrevería a decir de la federación, un barrio poblado por héroes, héroes que se han visto abocados al canibalismo.
-Una difícil situación a la que se enfrentan estos combatientes en el paro, aunque al parecer hay rumores que el gobierno tratará en breve de poner remedio a esta lamentable situación.
-Así es Michel, eso es lo que todos deseamos, una buena guerra y lo antes posible, de forma que nuestros combatientes puedan alimentar de una forma decente a sus mujeres e hijos. Como podéis ver a mis espaldas tengo uno de los cientos de tendederos situados en los áticos de estos edificios, de estos tendederos colgadas con pinzas de colores tenemos secándose al sol, las miles de orejas traídas como trofeo por estos soldados de la ultima guerra, y los amables espectadores se preguntarán ¿el porqué de colgar las orejas y secarlas al sol?, para responder a la cuestión, nos acompaña la esposa de uno de los soldados de esa guerra y que consiguió regresar con vida, la señora Daysi Macabea.
-¿Cómo se encuentra señora?
-¿Cómo quieres que este hijo mío?, jodida, todos estamos jodidos, es por eso que secamos las orejas, de un valor sentimental incalculable, y así conservar la poca carne que tienen durante más tiempo, a ver si hay una guerra pronto y ponemos fin a estas penurias, mi pobre Manué esta todo el santo día viendo películas de Jhon Wayne, nos vuelve locos a todos, a mi y a mis nueve hijos. A nuestro presidente, a nuestro buen Dios le pido una guerra, pero una de las gordas y para ayer.
-Si señora, es lo que todos queremos, gracias por atendernos y hasta nunca.
- ¿Jhonny?, soy Michel, estremecedor el relato, las suplicas de esta buena mujer.
-Cierto, ¡ATENCION! ¡La señora Daysi Macabea se acaba de tirar desde la azotea!, catorce pisos de caída libre, ¿a ver si el cámara puede recoger un primer plano del cuerpo estrellado contra el suelo?, si, aquí lo tenemos, señoras y señores esto SI es riguroso directo.
-Te felicito Jhonny, por esta exclusiva.
-Gracias Michel. Bien ahora pasaremos si te parece a mostraros algunas de las orejas que tenemos aquí colgadas.
-Adelante compañero.
-Como se puede observar en esta azotea hay varios cientos de orejas, pero si nuestro cámara es tan amable y nos ofrece una panorámica del resto de los edificios se podrá observar que todos ellos están repletos del único sustento de tantas y tantas familias, aquí podemos ver orejas que para un profano en la materia puedan parecer todas iguales y nada más alejado de la realidad. Las tenemos de diversos tamaños desde las más pequeñas, orejitas de fetos extraídos a bayonetazos del vientre de sus madres, pasando por orejas infantiles, por supuesto de ambos sexos, el observador deberá fijarse en si están los lóbulos perforados o no, orejas adolescentes, adultas y a mi gusto y parecer las más desagradables, las de los ancianos, llenas de pelos, es realmente un mundo fascinante si se tiene el interés de profundizar en él.
-Muy interesante si señor, siempre nos sorprendes con reportajes de un interés humano implacable.
-Gracias Michel, y para terminar únicamente comentaros que varios de los cocineros más afamados del panorama gastronomito actual ya se han ofrecido para asesorar a estas familias, durante este difícil trance en el que se encuentran, y proponer diversas formas de conservación y preparación del ingrediente básico en su dieta. ¿Quién sabe Michel si dentro de poco nos encontraremos en las cartas de los mejores restaurantes platos confeccionados con orejas?
-¿Quién sabe Jhonny?, ¿quién sabe?, todo es posible y me atrevería a decir que probable. ¿Jhonny?
-Dime
-Nos vemos luego, no olvides traer la porra.
-Claro Michel, claro.
-Cortamos la conexión con nuestro reportero y buscador de exclusivas ¡JHONNYYYY!
En ese preciso instante se oyen dos disparos Jhonny y el cámara caen fulminados, la cámara sigue emitiendo y se ve en riguroso directo, como debe ser, a un individuo vestido de militar y con la cara pintada a rayas negras y verdes, se acerca a los cadáveres, se agacha saca un machete y les corta las orejas a nuestro reportero y al cámara, Michel en el plató lanza un alarido y acto seguido sale corriendo a los retretes no sabemos muy bien a que. Por un milisegundo el silencio, acto seguido el público estalla en una ovación ensordecedora.
La buena de Carola llora a moco tendido por el difunto Jhonny, mientras el Sultán de Cabanillas, llora también pero de risa, ha pedido otro orinal lleno de wisky, y tiene la nariz que parece una aspiradora, reaparece Michel, tiene las manos húmedas y una sonrisa de oreja a oreja, se acerca al Sultán y le pide una raya de coca, el Sultán lo abofetea violentamente y le apunta con el revólver, Michel, se va corriendo de nuevo al retrete, mucho me temo que es porque se ha cagado encima. La misma voz nasal de antes pide seis meses de silencio por el alma de los fallecidos en acto de servicio y todos a la vez, como conectados por cables eléctricos invisibles, incluido el Sultán y Carola empiezan a cantar cada uno una canción distinta, imagínense unos ciento cincuenta y nueve millones de personas todos cantando canciones diferentes a la vez, bien, los seis meses de silencio pasaron a mejor vida, reaparece Michel, esta vez no está tan sonriente y pasa de largo sin mirar siquiera al Sultán.
-Bien señoras y señores, el día de hoy será recordado con dolor durante generaciones, hemos sufrido en nuestras propias carnes la amputación brutal de los pabellones auditivos de nuestro querido Jhonny. ¡JHONNYYYYY!, nunca te olvidaremos.
Les anuncio queridos espectadores que al final del programa y aprovechando la catana que ha cagado tan amablemente el Fakir Necro Filippo, me haré el Hara Kiri, espérame Jhonny, voy junto a ti.¡Pero hasta entonces aún falta mucho programa!, de momento recibamos con un fuerte aplauso a Herr Gunter y sus perritas exterminadoras. ¡Pero por todos los santos!, ¿qué hace usted Sultán? , que bochorno!, ande buen hombre, súbase los pantalones y deje libre a esa preciosa perrita. Tendrá usted que disculpar a nuestro invitado Herr Gunter, anda un poco pasado de vueltas.
Herr Gunter tiene un marcado acento germano, largos bigotes, monóculo en el ojo izquierdo, botas de cuero negro hasta casi las rodillas y un bonito sombrero de cow boy con la placa de sheriff en el frente, lleva un casco en la mano. A pesar de ser el peor cantante del mundo lleva millones de discos vendidos, los misterios de la mente humana son insondables.
-No es prreciso que se disculpe usted, mis pequeñas saben cuidarrse solas, además tiene buen gusto, ha elegido a Lucile, le felicito Herr Sultán.
-Estupendo Herr Gunter, pero díganos ¿qué nos va a cantar?
-Un rrap. Y mis perritas Lucile, Marilyn, Sophie y Helena harran la correografía.
-Estupendo, estupendo, adelante Herr Gunter, por favor suba usted al rring. Por favor discúlpeme su acento es contagioso.
-Si, Herr Presentadorr, mi acento y mis ladillas como tendrra ocasión de comprobarr.
Herr Gunter se coloca el casco, es un profesional como la copa de un pino y sabe que solo si tiene mucha suerte le tiraran tomates, cosa que casi nunca sucede, lo habitual es que le tiren yunques. Sube al ring, las perritas Lucile, Marilyn, Sophie y Helena, se colocan en fila detrás de él y empieza a sonar la música.
-Cabrrones
Marricones
Vuestras madrres cogen númerro parra que les pegue.
Cabrrones
Marricones
Y vuestrros padrres tienen tetas también
Ya se las tocaste ¿verdad?
Tomate un batido de frresa entrre chute y chute
Y tirro por que me toca
Cabrrones
Marricones
El público empieza a ponerse nervioso, hacen acopio de ladrillos, condones llenos de leche ya cuajada y de bustos de mármol de personajes de la Grecia antigua.
-Hago torrtillas con vuestros huevos
y se las comen las tórtolas
Cabrrones
Marricones
En mi rrefugio nuclear caben millones
Perro no te dejarré entrrar
Es las gota que colma el vaso, el público enfurece y comienza a lanzar de todo al pobre Herr Gunter, incluso un paralítico se apea de su silla de ruedas y se la tira, Herr Gunter se toca los cojones y sus perritas huyen espantadas, los fuerzas del orden hacen presencia y contra todo pronostico no arremeten contra el respetable, si no contra el cantante que huye no sin antes coger un yunque de recuerdo. Carola aplaude encantada, es asombroso pero le gusta la música que hace este tipo, Michel, sueña con esas ladillas y el Sultán se lamenta de no haber desenfundado su revolver antes.
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2 Abril 2006
¡Atentos!, luces, quedan 10 segundos, ¡a ver esa estupida!, ¡acaba AHORA con el maquillaje y desaparece inmediatamente! , 5 segundos, preparados, 3, 2, 1, ¡YA!, entramos.
-Señoras y señores, teleespectadores todos, una vez más y en riguroso directo damos comienzo a ENCUENTROS EN LA DECIMONOVENA FASE, su programa de variedades preferido, y no lo digo yo, bueno si lo digo yo, pero también lo dicen las encuestas y los sondeos de opinión, todos ellos realizados naturalmente por organismos total y absolutamente independientes, un programa donde nuestro pelotón de vanguardia prepara las más atrevidas preguntas para nuestros invitados y donde ellos semana tras semana responden lo que les da la real gana, si no fíjense, recuerden la entrevista de la semana pasada con nuestro abnegado presidente, ¡si señores, así es!, pelotón de vanguardia, el nuestro, encabezado por la intrépida y no por ello menos hermosa, ¡CAROOLAAA!, un fuerte aplauso para Carola. Vaya Carola hoy vienes muy, como lo diría para que suene suave, eso es si, vienes hoy como muy dispuesta a todo.
- Así es mi querido Michel, y te anticipo que debajo de esta breve minifalda no hay nada, nada que no sea mío y de todos nuestros teleespectadores.
-Ya estamos deseando salir de dudas, nos tienes a tus pies una vez más, señoras y señores ¡CAROLAAA!, ya se dirige al púlpito, un fuerte aplauso. Y para presentar a nuestro invitado de hoy, que decir, como definir lo imposible, como medir el genio, un caso único dentro de las excepciones, escritor, pintor, escultor, critico, director de películas porno, cirujano de cuchillo y tenedor, viajero del tiempo y del espacio, abogado y catequista hasta la medula, ¡el SULTAN DE CABANILLAAAS!, un fuerte aplausoooo, vaya parece que nuestro invitado ha tenido algún contratiempo, ¿qué le ocurre eminencia?, ¿alguna caída?, ¿algún portazo?, ¿alguna vagina con la regla?, saquenos de dudas, la audiencia y un servidor estamos impacientes por saber lo acontecido.
-Solo diré que tienen de tiempo hasta que me pare esta hemorragia nasal para traerme 5 gramos de la mejor cocaína y no la mierda cortada con cal viva que me han dado, claro está si es que quieren que continúe con el programa y ver como te extraigo el intestino grueso por el ano a nuestra graciosa Carola ayudándome únicamente de un desatascador de inodoros, amén de otras proezas que de momento no pienso desvelar, joder, hijos de puta que mierda me habéis dado, ¿aún tengo nariz?
-Si eminencia su nariz al completo sigue en su sitio, a ver esa coca, la quiero a la voz de ¡YA!.Si, me dicen que ya esta en camino, han detenido en el aeropuerto a una preñada que venia desde Colombia con un cargamento en su interior de extrema pureza, ¿dónde iremos a parar señoras y señores pretendía venir estando embarazada?
-Bien que la traigan directamente aquí y le practicaré yo mismo la intervención, meteré mis narices por esa patata asada que debe tener por coño y aspiraré la coca junto con el líquido amniótico, y si me encuentro inspirado le practicaré un aborto en toda regla y la esterilizaré física y mentalmente, ¿qué les parece?
-Maravilloooosooo, su eminencia, eso sería excepcional, ¿verdad que si queridos amigos?, y ustedes desde sus casas ¿qué opinan?, un fuerte aplauso para el Sultán de Cabanillas, y ahora si es usted tan amable de acompañarme al púlpito, nuestro progra…
-¡Un momento!
-¿Qué sucede eminencia?
-¿La preñada viene o no viene?
-Viene, eminencia, viene, ya la traen bien encadenada y con un fórceps en el maletín del instrumental.
-Bien, no esperaba menos, incluso ha cesado la hemorragia, un buen augurio.
-Y ahora si me acompaña al púlpito, de inmediato dará comienzo su programa preferido ¡ENCUENTROS EN LA DECIMONOVENA FASE! Tome asiento por favor, la silla eléctrica de la izquierda es la suya, la amable Carola ya esta en su lugar, Carola te insisto en que estamos impacientes por ver lo que tienes bajo esa faldita, les recuerdo queridos amigos que estas sillas están directamente conectadas a la central nuclear de la esquina, y que es posible llamando a nuestros teléfonos pedir que tanto nuestro invitado como Carola reciban descargas, que si bien en principio no son letales si pueden provocar en el caso de nuestro invitado de hoy una erección permanente, Carola , querida, nuestro invitado es todo tuyo.
-Gracias Michel, Sultán, ¿se da usted cuenta que si por medio de una descarga se le concede el don divino de la eterna erección, le voy a exigir que yo sea permanentemente penetrada?, ¿acaso ha recapacitado sobre semejante dilema?
-Mi querida niña, en primer lugar decirte que ya tengo una incipiente erección, en segundo que te penetraría a perpetuidad, pero no tu patata, si no tu boca, y en tercer lugar que después de darte los azotes que te voy a propinar te autorizo a llamarme simplemente Cabanillas.
-¡Oooh! Gracias, proceda por favor.
El Sultán le suelta dos bofetones que hacen sangrar levemente la comisura del labio inferior de la tierna Carola.
-Cabanillas tiene usted múltiples, fantásticas y siniestras facetas, ¿Cuál de ellas es la que más satisfacciones le ha otorgado?
-Hay diversos caminos para llegar donde uno quiere llegar, tu zorrita mía tienes un solo camino: tu patata, yo tengo miles de caminos, unos más violentos que otros es cierto, pero todos me llevan donde quiero ir.
-Es verdad, mi patata es mi camino, mi medio, mi arma.
-Y más mortífera de lo que crees
-¿Cómo sabe usted tanto de mí?
-Porque soy tu padre idiota.
-Y mi madre también.
-Y tu amante y tu verdugo.
-¿Me la levanto?, a la falda me refiero.
-Espera un poco, putilla,¿ ya estas mojada?
-Mmmmm, siii
-Espera, tengo algo preparado para ti.
-Esperaré impaciente, continuemos, ¿Cuál es su meta Cabanillas?
-Rascarme los huevos y que se debata sobre que quise decir con ello.
-Evidentemente lo ha conseguido.
-Ven, ráscame los huevos.
-Será un placer.
-¿A qué huelen?, a ver si lo adivinas.
-A patata.
-Eso es mi niña, a patata. Vamos vuelve a tu silla, antes de que se me ponga dura del todo y te parta por la mitad, vete.
-Quisiera preguntarle sobre su nuevo libro.
-Adelante querida, no voy a hacerte daño, al menos no mucho.
-¿Porqué todo lo relatado es con parábolas?
-No soy yo quien curva las rectas.
Se oyen algunos plof, plof, plof, varias explosiones y otras implosiones de cabezas que no han podido soportarlo, los cuerpos siguen ahí como si tan cosa, aplaudiendo cuando el regidor así lo solicita, no se moverán hasta que suene la música del final del programa entonces se oirán los flop, flop, flop, y las cabezas volverán a aparecer, y aquí no ha pasado nada, solo 2 horas en el hiperespacio.
-Me pone frenética.
-Acércate.
El Sultán esta vez es algo más violento, le suelta un derechazo en la mandíbula y un puñetazo con la izquierda en el estomago. Carola cae, El Sultán la agarra de los pelos y la arrastra hasta su silla.
-¿Estas ahora más tranquila mi niña?
-Si, si.
-Vaya que veo, levanta la falda, ahora si la puedes levantar, te estas haciendo pipi, bien, cámara, enfoca bien la patata de Carola, que todos vean como se mea encima. Solo espero que no te electrocutes princesita.
-¡Eureka! Encontré su punto débil, le excita ver como me meo.
-Eres realmente estupida, me excita saber que en la próxima descarga te freirás. Empiezo a cansarme de tanta mierda, ¿la preñada viene o no?
-Aquí llega Cabanillas.
-Estupendo, retiren ese cadáver y coloquen a la guarra sobre el altar, tu niña abre bien las piernas de la puta mientras meto mi nariz en esa cosa gigantesca que tiene en medio, vamos Carola con más fuerza, siéntate sobre su barrigota y salta, a ver si puedo aspirar algo más de coca, eso es, así, muy bien, a ver por favor que alguien le meta una polla en la boca a esta tía, no quiero oírla gritar más, ven niña, ahora tu, toma un poco de esto es de primera calidad, además los flujos de la puta son excelentes, doy fe de ello.
-Gracias Cabanillas por darme esta oportunidad.
-No es gratis encanto, después deberás pagar.
-Siéntese usted sobre ella por favor, quiero que salga mucho de todo de este tremendo coño.
-Claro preciosa.
Ante semejante escena, los productores del programa se masturbaban unos a otros pensando en los índices de audiencia, sin duda el programa de hoy superará a la tradicional misa ofrecida por el Papa Cansino IV y al sacrificio de unos gemelos ofrecido al final de la misma. El Sultán tiene la polla que parece un obelisco, se baja los pantalones mientras sigue sentado sobre la panza de la puta, lanza un alarido animal y comienza a orinar sobre Carola.
-Toma mi niña, el elixir de la eterna juventud.
-Mmmm, Cabanillas, es oro liquido, y esta muy caliente.
-La puta gruñe, jajajajajaja.
-Por favor Cabanillas acérquese a ver esto, es inaudito.
-¿En este preciso instante?, ¿es realmente imprescindible que baje de el trono desde donde domino el universo?
-Se lo imploro Cabanillas, le aseguro es algo sobre lo que usted deberá asesorarnos.
-Veamos, de que se trata pues. A ver niña a la de tres tu una pierna y yo la otra empujemos hasta abrirlas y ponerlas en línea recta, cual grácil gimnasta rítmica, una, dos, tres, ¡YA! Eso esta mejor, veamos que tenemos por aquí, unas bolas de coca, vaya si es una manita, venga estiremos, a ver si sale, no seas tímido muchachito, no te vamos a comer, ¿o si?, ya veremos, ¡alabado sea el señor!, ¿pero que tenemos aquí? , rápido niña esto es una emergencia, agáchate y empieza a chuparme la polla mientras saco toda esta coca de aquí dentro y al abortito este también.
-Manos a la obra Cabanillas, mmmmmm.
-A ver la coca esta que no se pierda, hay mucho hijo puta suelto por aquí, ya sale el niño, ¡todo el mundo de rodillas!, la puta no era tal, estaba preñada y nunca dejó de ser virgen, se ha sacrificado por nosotros y su hijo es Dios.
El Sultán sostiene a la criatura sobre sus manos alzándolo sobre su cabeza, a un engendro con cabeza de carnero, provisto de unos pequeños cuernos, cuerpo humano y patas de carnero también.
-Sin duda hemos sido testigos del nacimiento de Dios, y por ello todos seremos sacrificados como su alimento, bueno todos menos, yo y Carola.
-Mmm, gracias Cabanillas, mmmm, ¿me lo trago todo?
-Otra pregunta de este tipo y vas lista. Hoy es un gran día, un wisky doble pero ya, y quiero una raya de aquí a Malibú. Y por favor una palangana, estoy lleno de sangre y trozos de cosas, y que alguien se lleve a este monstruito y lo metan en una incubadora o en el microondas, lo mismo me da, estoy hasta la polla de tantos dioses, y tu mala puta a ver si aprender a chuparla, no tengo todo el día.
El Sultán se está impacientando, saca de debajo de su chaqueta de lino un revolver más grande que su otra arma.
-Puta, tienes treinta segundos para acabar, si no te volaré los sesos y te aseguro que eso si hará que me corra.
Comienza la cuenta atrás, Carola chupa y chupa como una poseída, a una velocidad infernal, el Sultán ni se inmuta, es más ha pedido un acordeón y comienza tocarlo, Carola ha tenido una idea, ¡está salvada!, mientras sigue chupando con una mano se tira de los pelos y se da tortazos y con la otra le mete un dedo en el culo al Sultán, quedan diez segundos, vamos Carola que tu puedes, cinco, cuatro, tres, el Sultán empieza a correrse, Carola lo logró, claro que casi muere ahogada. Carola está orgullosa de si misma.
Un momento de relax, sirven canapés entre el público, los índices de audiencia siguen subiendo, y lo que es más importante llegan datos de varios miles de suicidios en nombre del recién nacido, todo un éxito, Carola y el Sultán vuelven a sus respectivos asientos, Carola solicita un orinal, en vista de cómo se están poniendo las cosas es lo más sensato que puede hacer, y el Sultán lo coge y se lo pone a modo de casco, se oyen rumores entre el publico, comentarios e interpretaciones sobre esta misteriosa reacción del invitado al programa, algunos realmente acertados: como por ejemplo que el Sultán romperá a cabezazos un muro de hormigón armado de metro y medio de ancho, otros sugieren que caerán los satélites instalados en la estratosfera ( no les falta razón), los cosnpiracionistas, que los hay entre el respetable, garantizan que es para que nadie le lea el pensamiento, sea como fuere las amas de casa de entre el público sacan orinales de sus bolsos y se los ponen en la cabeza también, nunca se sabe se dicen para sus adentros pero en voz alta, sobre todo para que las oigan bien los que no tienen, ya se sabe: que mala es la envidia, y cuanto peor es querer provocarla, hay algunos alborotos referentes a la propiedad de ciertos orinales, la producción del programa lanza aceite hirviendo sobre el público, la tensión aumenta hasta que el Sultán, que conversa amistosamente con Carola, y ajeno a los acontecimientos que se producen a apenas una lechada de él, se quita el orinal de la cabeza y pide que se lo llenen de wisky, en este punto termina todo el jaleo, hay que tener psicología y el Sultán sin lugar a dudas la tiene.
servido por fanfalveto
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