Me se olvidó el prologo
PROLOGO
Cuando me enfrenté por primera vez a este manuscrito, mi reacción inmediata, casi instintiva fue de un extraño espanto, la visión en mis propias carnes de una existencia atormentada e irreal, un instinto de negación se apoderó de mi alma, fíjense bien lo que digo ¡de mi alma!, viniendo de un psiquiatra esto es algo inaudito, decidí no volver a hojear este libro, ¡es pura basura!, decidí y sentencié, lo arrinconé ( la basura no puede ser pura, caí en la cuenta), pasaron dos minutos y lo tenía de nuevo entre mis dedos temblorosos esta vez, comencé a dudar de mi mismo, ¿Cómo podía gozar con la lectura, con vivir la vida de este sujeto, con sentir lo que él sintió?, un individuo que debía estar encerrado, que debía haber pasado por mi consulta, al que le hubiera recetado un par de electroshock sin despeinarme el bigote.
Una segunda lectura, más reposada esta, me reafirmo en mi primer diagnóstico, el autor es un ser desequilibrado, totalmente enfermo, este desdichado ser padeció en su más tierna infancia multitud de maltratos físicos, sexuales y psicológicos, los cuales hirieron su débil psique, de forma irremediable, el autor asegura que ¡NO! es una autobiografía, bien, no lo dudo, pero tampoco dudo que debería sido encerrado nada más nacer en una húmeda y fría mazmorra, lejos del mundo, no puede, no debe permitirse que ejerza su influencia sobre nadie, en especial sobre los niños, entre otras cosas porque puede gustar lo que se narra en la obra, ese es su mayor peligro.
Me encomendaron la penosa labor de asesorar al jurado durante el proceso al autor, y debo decir que observé en todos los miembros de dicho jurado cambios significativos en su actitud y personalidad durante el tiempo que duró el juicio, el autor de este libro fue declarado culpable y electrocutado en la silla eléctrica, no haré juicios de valor al respecto, claro que tampoco se me despeinó el bigote al oír la sentencia, dos años más tarde cuando por fin había olvidado este penoso asunto me llamaron de la editorial “Pláticas con Vos”, había caído en su poder por casualidad o por causalidad, el manuscrito de este texto, me pidieron la evaluación del mismo, y en caso que fuera favorable la confección el prologo, mi opinión fue tan absolutamente negativa que decidieron publicarlo ipso facto, y dado que la decisión estaba tomada, aquí me veo en la triste obligación de no recomendar la lectura de esto a nadie, si alguien es lo bastante estúpido e inconsciente para leerlo de principio a fin, o de fin a principio, eso no importa, le recomiendo que acto seguido pase por mi consulta para un par de descargas.
Jacinto Jacksson Ramírez
Catedrático Decano de la Facultad de Psiquiatría de la Universidad de Winsconsin, autor, entre otros aclamados libros, de:
La locura: un patrimonio de la humanidad (ed. Ad Astra, 1999)
Camisas de fuerza y Rosarios (ed. Platanium, 2002)
De la trepanación al Prozac (ed. Ad Astra 2003)
Visiones o alucinaciones: ¿Era Cristo un yonki? (ed. Rectum 2005)
Nota editorial
El libro “Testamento literario de un condenado a vida” en la actualidad va por la 12ª edición con unos 250.000 ejemplares vendidos.
