Tantas cosas por ver
Tantas cosas por oír
Tantas cosas por sentir
Estrellas que se apagaron
Risas ocultas tras el dolor
Besos y caricias que nunca se dieron
Todo perdido
Todo olvidado
Todo ya muerto
Todo a favor de lo que se puede mascar
Todo en nombre de lo que se puede comprar
Una irrealidad abrumadora
Eso veis
Eso oís
Eso sentís
Y yo no soy mejor
No,
No lo soy
Solo percibo una pequeña porción
Cuando me abandono al exceso

¿Que extraña fiebre impulsa al hombre a escribir?
¿Será que no es escuchado?
¿Será que nunca fue amado?
¿Que será?
¿De donde sale ese ansia por plasmar en el papel ese torrente de palabras que llena su pensamiento?
¿Porque lo hace?
¿Qué es esto que siente?
¿Que hay ahí dentro?
Unos dicen que es un alma.
Otros que es un espíritu.
Otros que solo son sueños.
Lo cierto es que nunca paran de brotar.
Y yo me pregunto. ¿Qué es eso?
Sea lo que fuere lo cierto es que hay forma de pararlo.
De la mañana a la noche ideas manan a cientos.
Unas me hacen reír.
Otras me hacen sentir que la vida se me escapa en cada aliento. ¿Que puedo hacer?
Nada. No puedo hacer nada.
Como no sea observar y tomar nota de eso.
De mí brotan las palabras.
De mí surgen los pensamientos.
De mi profundo interior que no conozco ni siento.
Y sin embargo es indudable que hay algo extraño ahí adentro.
¿Es eso el Dios del que tanto hablan?
¿Serán los ángeles eso?
¿O será que la vida es una locura y el mayor loco vive ahí dentro?