MUERTE A LA MUERTE
Si, ante eso me revelo
Y ante eso caigo sumiso cual perro ante su amo,
Ese amo que le da de comer
Y no le quiere,
Y con cuanta osadía me permito contemplar desde mi simpleza,
Mi cuenta atrás,
Y a su vez me abandono,
Sobre un tronco seco y hueco
Que es mi vida,
Y que se llena y vacía con todos.
Y veo como todo pasa,
Y nada es inmortal,
Solo tú,
Ella ganó,
Yo no me rendí.
